El Dance de Ambel

Antonio Aragón Pérez
antonio_7119@orange.es

El Centro de Estudios Borjanos de la Institución Fernando el Católico, en colaboración con el Gobierno de Aragón, está realizando una labor muy importante en cuanto a la recopilación del Patrimonio Etnológico, Lingüístico y Musical se refiere, de los pueblos de la Comarca de Borja. Esta recopilación incluye los dances, partituras musicales y fotografías, como es el caso de la Villa de Ambel, pueblo de los más importantes en número y contenidos en dances, como lo demuestra poseer dieciséis Dances, datados algunos de ellos a finales de 1800. Todos estos dances, con sus textos, fotografías y partituras musicales, están impresos en el libro titulado El Dance de Ambel, escrito por D. Antonio Aragón Pérez y D. Manuel Gracia Rivas (Presidente del Centro de Estudios Borjanos).

Todos los dances tienen su encanto, pero hay uno que resalta y que fue interpretado por primera y última vez en el año 1927. Es considerado como una pequeña obra teatral, escrita por D. Miguel Fraile Montorio, un canónigo de la Catedral de Tudela (Navarra), que era natural de Ambel.


Danzantes de Ambel en el año 1927
(Foto cedida por Pilarín Estella Miguel)

No debemos olvidar que el dance nace en el seno de la Cofradía de las Santas Reliquias y se desarrolla exclusivamente en torno a esa devoción. Por eso, tan importante manifestación cultural no puede ser entendida sino desde una perspectiva religiosa, ya que, al igual que sucede en otros lugares, el dance surge como complemento de la celebración litúrgica y como expresión de una religiosidad popular que impregna todos sus textos.

La historia de las Reliquias, los dichos en honor a ellas, y la lucha entre el Bien y el Mal, que representan el Diablo y el Ángel, tienen un protagonismo singular.

Grupo de dance de Ambel en el año 2008
(Foto: Antonio Aragón)

ORÍGENES DEL DANCE

Como es habitual en otras localidades, las referencias documentales que se conservan sobre los orígenes del dance son escasas.

Conocemos, sin embargo, que en 1583 se libró 4 sueldos y 8 dineros a los señores jurados de Fuendejalón, “para los danzantes de Ambel y Mallén, en la fiesta del Rosario”. Esta noticia nos indica la presencia de estos grupos en algunas localidades de la comarca, a finales del siglo XVI, aunque no conocemos a qué cofradía estaban vinculados, a pesar de su relación en este caso con la celebración de la Virgen del Rosario.

Probablemente no tuvieron continuidad en el tiempo; en cualquier caso, esta ausencia de danzantes de Ambel, aunque significativa, no descarta por completo el que no los hubiera o que, en el siglo XVII, se representara algún tipo de dance, como era habitual en otras localidades de su entorno.

La primera referencia escrita que puede relacionarse con el dance corresponde precisamente a las Constituciones de la citada cofradía llevadas a cabo con fecha de 1771, en cuyo apartado 5 se señala:

Sea cargo del Prior de dicha Cofradía,
que es y por tiempo será, dar de comer al Predicador, y lo
que ocurriere para su conducción, y también sea de cargo
de los dos Mayordomos dar o disponer se le de comer al gaitero y a
lo que a éste se le debe dar por su trabajo sea de nuestra
Cofradía y sea cargo de éstos traer la cera.

La Llega es una tradición que se ha mantenido hasta nuestros días. La realizan los danzantes con sus vestidos típicos, al día siguiente a la fiesta principal. Recorren toda la localidad al son de la música y bailando el dance llamado la Murga. Los vecinos salen al centro de las calles y los danzantes les rodean bailando. Es en ese momento cuando depositan sus limosnas o propinas, como suele denominarse, en la bolsa que porta el Mayordomo de la Cofradía.

Las cantidades reunidas estaban destinadas antiguamente a sufragar los gastos ocasionados en la fiesta, y por este motivo se hacía cargo el párroco. Actualmente las propinas las administran directamente los danzantes, y con ellas, algunas veces realizan sus viajes y otras son para merendar.

Ha sido frecuente la celebración de encuentros de dances en los que toman parte grupos procedentes de diversas localidades, como demuestra la participación de los de Ambel en
un concurso celebrado en 1957 en el Teatro Principal de Zaragoza. Fue organizado por el Excmo. Ayuntamiento de la capital aragonesa y en el jurado se encontraban personalidades de gran prestigio, presididas por el inolvidable Catedrático de la Universidad Cesaraugustana D. Antonio Beltrán Martínez.


Danzantes de 1957 en el Polideportivo Salduba de Zaragoza
(Foto realizada por D. Antonio Beltrán Martínez)

Los de Ambel presentaron el dance que había escrito D. Francisco Górriz, maestro nacional del pueblo, y obtuvieron el Primer Premio en redacción e historia, merced a la calidad del texto.

Al año siguiente los de Ambel volvieron de nuevo a Zaragoza, con motivo de la fiesta del Doce de Octubre, actuando con otros grupos en el Polideportivo Salduba, acompañados por un trompeta y un saxofón. En esta ocasión lograron el Tercer Premio, y tuvieron la oportunidad de bailar en la Plaza del Pilar por la mañana, y en el campo de fútbol de Torrero por la tarde.

En realidad, en cuanto a los dances, lo importante no es ser el más original ni el más antiguo, sino conservar todos los datos y materiales que hoy poseemos, indagar, preguntando a nuestros mayores lo que recuerdan de estas celebraciones, y conservarlo en las mejores y más vivas condiciones.

Bueno es que el foro internacional de la UNESCO reconociera hace unos 30 años el valor de la cultura popular e inmaterial de los pueblos, y que con ello reconociera la contribución ingente que ha dado a la humanidad, siendo el motor real de la historia y de las relaciones sociales.

El Centro de Estudios Borjanos de la Institución Fernando el Católico recibió una invitación del Director General de la UNESCO, Koïchiro Matsuura, a través de la Subdirección General de Cultura, para que estuviese presente, en calidad de observador, en la sesión extraordinaria del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que se celebró en Sofía (Bulgaria) entre los días 18 y 22 de febrero de 2008.


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Representación del dance de Ambel el 29 de agosto de 2008: (a) La Murga en la Procesión (b) Baile del trenzado (c) Paloteo en la plaza (d) Bailando la llega.
(Fotos: A. Aragón)

LOS DANZANTES

Danzantes, bailadores o paloteadores, son los nombres con los que se conoce en Ambel a los que intervienen en el dance.

El grupo está formado por ocho personas, actualmente mezclados mujeres y hombres. Hoy día existen tres grupos, dos de mayores y otro de pequeños.

Camisa blanca sin cuello y manga larga remangada; en la pechera lleva grupos de lorzas y entre
ellas bordados almidonados.

Calzón negro hasta la rodilla. Bajo el mismo y sobresaliendo otro blanco o calzoncillo.

Falda de color rojo, sobre el calzón, con dos franjas de encaje de color beige que la circundan,
y entre ellas otra franja formada por una vistosa cinta amarilla.

Faja tradicional negra o morada en torno a la cintura, y sobre ella se anuda un pañuelo adamascado, generalmente de color marfil, cuyo pico cuelga al costado izquierdo.

Medias hasta la rodilla que, en su origen, no cubrían el pie y sólo llevaban talonera. En torno a las pantorrillas se anudan unas perneras con puntillas, cintas de colores y cascabeles con distintos tonos de sonidos.

Alpargatas similares a las utilizadas con el traje regional.

Palos. Los danzantes llevan los palos necesarios para interpretar el dance, que son de madera resistente, de una longitud que oscila entre 45 y 50 cm. y un grosor de 3,5 cm. En el extremo próximo a la muñeca tienen un orificio para poder introducir dos cintas estrechas, una roja y otra amarilla, que permiten sujetar a la muñeca. Portan además unas castañuelas.

Tanto el Mayoral como el Rabadán visten el mismo traje que los paloteadores, aunque no llevan palos, sino un cayado corto en cuyo extremo inferior tiene un circulo de madera con varios orificios de los que penden cintas de colores, y sobre el círculo un ramo de flores.

El Cipotegato viste pantalón y chaqueta cerrada hasta el cuello, con grandes botones y bolsillos frontales. Todo el conjunto está elaborado con tela de paño de colores violeta y amarillo. Se cubre con gorro tercerol amarillo cuyo pico llega hasta la cintura. En la mano lleva un látigo que está formado por una larga vara de la que pende la cuerda que, a diferencia de otros lugares, no lleva nada en su extremo.

El Diablo lleva túnica negra ceñida con una faja estrecha de tela roja. Sobre la túnica, un manto negro que lleva hasta los tobillos, y en la cabeza gorro negro con cuernos del mismo color. En la mano una horca de tres dientes. Complementa su vestuario con guantes negros y se pinta la cara del mismo color.

El Ángel viste una túnica larga de color blanco y se ciñe la cabeza con cinta del mismo color. Lleva dos alas de cartón blanco y en la mano una espada.

Finalmente, para la ejecución del trenzado de cintas se dispone de un palo de unos 2,50 m. que en su parte superior lleva una pieza circular con 8 agujeros por los que pasan las cintas de diferentes colores con las que se realizan los trenzados. Tienen unos cinco metros de longitud cada una de ellas, y una anchura de 2 cm.

Cuando a partir del año 1981 comenzaron a participar mujeres en el dance, se introdujeron algunas modificaciones en el vestuario. Consistieron en la supresión del calzado para las chicas y en la forma de llevar el pañuelo, pues mientras los chicos continuaron anudándolo en la cintura, las chicas se los colocaron sobre los hombros, con el nudo por delante y caída amplia.

 

Grupo de dance a principios
de los años 40
(Foto cedida por Luciano Lajusticia)

Banda de música de Ambel a principios de los años
40. Fue la banda que interpretó el dance desde 1940 hasta 1954
(Foto cedida por Pilar Cuartero Miguel)

 

DESARROLLO DEL DANCE

Los danzantes son voluntarios que suelen reunirse
dos meses antes del dance para prepararlo, aunque es frecuente que conozcan
su ejecución, ya que muchos de ellos lo interpretan durante varios
años seguidos.

Lo que más dificultad entraña
es la memorización de los textos, a pesar de que se suelen repetir.
curiosamente, es más fácil recordar los dichos
que, aunque se cambian cada año, responden a circunstancias personales
o hechos de actualidad que se preparan para los paloteadores.

El dance se ejecuta exclusivamente el día
29 de agosto, con motivo de la festividad de las Santas Reliquias, bajo
cuyo patronazgo está la Villa de Ambel.

Al terminar la Misa, da comienzo la procesión
durante cuyo recorrido interpretan los danzantes dos bailes alternativamente.
Uno de ellos es La Murga, que se baila con castañuelas,
andando de espaldas, de frente a las Reliquias. El otro es el Pasacalles,
que se realiza con los palos. Ambos acompañados por la Banda de
Música.

 

El ángel
y el demonio del año 1984
(Foto MARVIC, Archivo de Estudios Borjanos)

Grupo de dance de 1984
(Foto MARVIC, Archivo de Estudios Borjanos)

 

ESTRUCTURA DE LA REPRESENTACIÓN

Cuando las Santas Reliquias hacen su aparición
en la plaza, son cumplimentadas con unas Cortesías.

Una vez terminada la procesión y llegados
a la Plaza de San Miguel, tiene lugar la representación del dance
frente a la iglesia parroquial.

El dance de Ambel tiene la estructura propia
de las pastoradas de otros lugares, en las que intervienen el Zagal
o Rabadán y el Mayoral como protagonistas
principales. En los dances actuales intervienen, además, los danzantes,
el Cipotegato, con sus alusiones características
a cada uno de los estamentos sociales, el Diablo y el
Ángel.

Al terminar el dance tiene lugar la interpretación
de los diferentes bailes, de acuerdo con el orden que señala el
preparador. Entre ellos, los identifican con los nombres de Cortico,
Corderito, Mariana, Molino
y Jota. Al finalizar
la interpretación de cada baile se toca la Regolvedera,
dando la vuelta los danzantes por el centro de la formación para
volver a ocupar su lugar. Sigue a continuación el Baile
de Cintas
o Trenzado, en el que los danzantes
como en otros lugares, bailan alrededor de quien sostiene el palo de cintas,
mientras realizan el trenzado y destrenzado de las mismas.

 

Pasacalle
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

Cortico
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

Corderito
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

Mariana
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

Jota
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

Procesión
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

Molino
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

Regolvedera
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

Cortesías
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

Trenzado
Ambel
Arrreglos y transcripción MIDI: Francisco J. Lamata
Gómez.

 

La transcripción de las melodías
es obra de D. Francisco J. Lamata Gómez, Director de la Banda de
Música de San Martín de Moncayo.

Información
sobre el dance y transcripción musical de las partituras en el
libro:
El Dance de Ambel
Manuel Gracia Rivas
Antonio Aragón Pérez

Centro de Estudios Borjanos. Institución “Fernando el Católico”.
Borja (Zaragoza), 2006.

 

Varios
momentos de la representación del dance de Ambel en la Expo 2008
de Zaragoza
(Fotos: A. Aragón)

 

©
del texto y fotos Antonio Aragón Pérez, 2008